Una prescripción

Me mandaron a habitar el cuerpo. Sí, habitar el cuerpo, esas palabras usó Patricia la primera vez que hablamos, en febrero. Dijo: ”tenés este planeta sobre el ascendente, te cuesta encarnar”. Patricia es mi bioenergetista. Nos vemos los sábados, una vez por semana. Trabajamos mis emociones a partir de ejercicios corporales. 

Eventualmente necesito volver atrás para explicarme algunas cosas, atar hilos, resignificarlas. Vengo con delay de parto, tardé nueve meses y medio en nacer. Y cuando al final lo hice (naturalmente, aunque con algo de ayuda) no lloré. No es lo más normal que un bebé salga de la panza así, re pancho, o sea, ¡te estás separando! ¡Por primera vez! ¡Y duele! ¡Jelou! ¿Hay alguien en casa? ¿Vivo? Me mandaron a incubadora. 

***
Hiperlaxitud. Bueno para la danza, en el mejor de los casos. Siento el cuerpo como baba elástica. Cuando lo siento. Que no tiene fuerza, que el cuerpo es algo medio muerto, separado de mí. Me expreso frágil, delicada, según Lupita una princesa. Pero yo por dentro me siento reina, me siento punk rock. El cuerpo es una cosa y lo que hay adentro es otra. Adentro hay fuego, pero está en cautiverio. Cuando amo, cuando odio, cuando tengo miedo, el cuerpo me deja, no me acompaña. Pienso en el episodio con Ramiro cuando leyó los mensajes que me mandaba con otro: él pedía explicaciones y a mí me latía el pulso como a un conejo asustado, balbuceaba, y al mismo tiempo, me reía, what? Terrorífico. Desconecté. Soy esclava de mi cuerpo. Si me descuido, el cuerpo me atrapa. ”Vos, por tus cualidades particulares, no podés dejar de hacer ejercicio físico”. Ahí está.
***
La rosca con los planetas me ayuda a entender. Me conozco más, me acepto mejor. Sigo investigando por mi cuenta. ¿Quién es este planeta que estacionó al momento de mi nacimiento en mi casa primera, que es la casa del ascendente y la que representa el inicio del cuerpo como una entidad individual, única, separada de la madre, y armó quilombo? El resultado da Neptuno, el disolvedor del ego, el que busca fundirse, el hacedor de humo. Energéticamente hablando, ahí donde había que meter fichas para hacer un cuerpo nuevo, Neptuno al parecer tironeaba para devolverme al bombo. Googleemos personas con Neptuno en Casa I: Nativos que necesitarán aprender a decir que sí a la vida para contrarrestar la persistente nostalgia de regresar a la totalidad oceánica del útero. En resúmen, yo no habría querido nacer y todo culpa de un puto planeta transpersonal que me colonizó la personalidad, pero eso está hecho y ahora hay que ponerle garra. Quiero ponerle garra
***
Días en los que me subo a la bicicleta y le doy sin parar. Pregunto dónde, guardo direcciones en el Maps del teléfono, agarro lo imprescindible: chaqueta verde militar, billetera, llaves. Y salgo. Pedaleo un montón. De mañana, de ida al trabajo, cuando va cayendo la tarde, por la bicisenda de Carlos Calvo hasta Almagro, hasta Coghlan, llego a la casa de amigos, a restaurantes, a cafés, llego sucia, despeinada, no me importa, voy con música, la música me marca los tiempos, un slalom con Caramel, acelerar con Arcade Fire, cruzo Libertador en un rayo, me meto en los bosques de Palermo, huelen a pasto fresco, agarro Coronel Díaz, la senda de Arenales y de ahí Suipacha, vuelvo a San Telmo profundo, a las dos de la mañana, borracha, drogada con flores. Me obligo -aunque neptunianamente, de la manera que me sale- a ser. Dice Patricia: la bici está bien, pero combinala con otras cosas. Box, sexo, algo con punch. Porque las nubes son muy lindas, pero también vivís en la Tierra.
Un dos tres va

mesax2:

Llevé a tres chicos a dadá
tres dos uno
uno es alto y moreno
otro se quería casar
y el tercero
habló en portugés
se hizo el lindo
me sacó a bailar
ese es el que más me gusta.

Estoy más triste que no se qué.

Dualidad

No sé, miti Sabina, miti Tereze. De Tereze son las fotos lindas y ese estar-en-el-mundo medio naif, enamorarse de señores intelectually challenging, adoptar perritos. La imagen de Tereze leyendo Anna Karenina sentada en una plaza. Tereze como la adorabilidad del ser. Pienso en los labios fresa de Tereze y en los ojos de Sabina. Sabina y las pulsiones, Sabina como fuerza expansiva y cambiante, una globetrotter que lo quiere todo y lo quiere ya. No sé, miti Sabina, miti Tereze, aunque hoy más team Sabina, que además también usa sombrero bombin.


Did you ever wake up with the feeling that something really special happened the night before? But you can’t remember what, where or who with. Like when you fall in love in your dreams and that feeling stays with you the day after. Even though you know that person doesn’t exist.
Unmade Beds (2009)

Did you ever wake up with the feeling that something really special happened the night before? But you can’t remember what, where or who with. Like when you fall in love in your dreams and that feeling stays with you the day after. Even though you know that person doesn’t exist.
Unmade Beds (2009)